Con apenas 23 años, el artista cañetino Leandro Martínez, conocido en el mundo de la música como Legaritmo, comienza a consolidar una carrera que ya trasciende las fronteras de la Región del Biobío. Originario de Antiquina, en la comuna de Cañete, el joven se ha convertido en uno de los pioneros de los corridos tumbados en Chile, llevando este género de raíces mexicanas a nuevos públicos.
Su historia con la música comenzó desde muy pequeño. A los ocho años cantaba mientras recorría el camino hacia la Escuela Rural Juan Aguilera Jerez F-860, motivado además por la influencia de sus padres y los cultos evangélicos donde participaba junto a su familia.
A los 14 años descubrió el freestyle, disciplina que marcó una etapa importante de su desarrollo artístico. Durante su paso por el Liceo Alonso de Ercilla y Zúñiga organizó competencias de hip-hop y posteriormente obtuvo importantes triunfos en torneos de freestyle realizados en distintas plazas de la región.
Dos años más tarde lanzó su primera canción y decidió apostar por la música de manera profesional. Para financiar sus producciones trabajó en labores agrícolas y gastronómicas, reuniendo los recursos necesarios para grabar nuevos sencillos y videoclips.
Uno de los hitos de su carrera fue la colaboración con el productor mexicano Job Durán, de Cabo San Lucas, con quien desarrolló sus primeras producciones de corridos tumbados y un documental que mostró el nacimiento de este movimiento musical en Chile.
Actualmente, Legaritmo suma más de tres años de trayectoria artística y ha publicado dos discos: “Legado” (2024) y “El Príncipe de Oro” (2026), además de más de 25 producciones audiovisuales profesionales realizadas junto a Medina Films.
Su propuesta musical ya comienza a captar la atención de audiencias en países como España, Estados Unidos y Colombia, mientras continúa proyectando su carrera hacia el ámbito internacional.
Durante este año completó su primera gira por la Región del Biobío, presentándose en escenarios como la Semana Curanilahuina, FAGAF, la Semana Tiruana, además de espectáculos en Curanilahue, Tirúa y otras comunas de la zona. En años anteriores también participó en eventos como Sabores de Lebu, el Coliseo La Tortuga, el Encuentro de Todas las Artes, presentaciones en Arauco y diversos shows en Concepción.
Con una propuesta que fusiona la esencia de los corridos tumbados con elementos de la escena urbana chilena, Legaritmo busca seguir abriendo camino para este estilo musical en el país y consolidar su nombre como uno de los artistas emergentes con mayor proyección nacional e internacional.




