La creciente ola de cuestionamientos que enfrenta la Cuarta Comisaría de Carabineros de Curanilahue vuelve a instalar una profunda preocupación entre los vecinos de la comuna y la provincia de Arauco. En los últimos años, la institución policial ha estado involucrada en una serie de hechos graves que han debilitado la confianza ciudadana, dejando en evidencia serias fallas internas, posibles redes de corrupción y una alarmante falta de control dentro de la unidad policial.
Uno de los casos más recientes ocurrió en mayo de 2026, cuando tres funcionarios de la Cuarta Comisaría fueron detenidos y dados de baja tras ser vinculados presuntamente a una organización criminal. La investigación apunta a delitos de asociación ilícita, falsificación de instrumento público, obstrucción a la investigación y participación en ilícitos relacionados con drogas, un hecho que golpeó duramente la credibilidad de la institución en la comuna.
Sin embargo, este no es un hecho aislado. En octubre de 2022, dos cabos segundos de la misma unidad fueron detenidos y expulsados de Carabineros luego de ser sorprendidos participando en el robo con intimidación de una camioneta en la Ruta 160. Los funcionarios utilizaban overoles para intentar ocultar su identidad, generando indignación y cuestionamientos sobre los controles internos dentro de la comisaría.
A ello se suma la investigación iniciada en agosto de 2022 por la desaparición de 55 municiones desde la sala de armas de la Cuarta Comisaría de Curanilahue. El caso apuntó directamente a personal interno como principal sospechoso, situación que encendió las alarmas respecto al manejo y seguridad del armamento institucional.
Otra polémica que marcó a la institución ocurrió en 2023, cuando un cabo vinculado a la subcomisaría fue detenido por presuntamente entregar información a integrantes de la Resistencia Mapuche Lavkenche (RML) en causas relacionadas con robo de madera en la provincia de Arauco. El hecho generó duras críticas debido a la gravedad de colaborar con grupos investigados por delitos violentos en la macrozona sur.
A estas situaciones se agregan los cuestionamientos por presunta inacción policial durante atentados ocurridos en junio de 2022. Tras ataques simultáneos que afectaron a vehículos forestales, surgieron denuncias apuntando a que Carabineros y las Fuerzas Armadas habrían contado con información satelital en tiempo real sobre los movimientos de los atacantes, sin actuar de manera oportuna. La situación obligó al entonces Jefe de Zona a anunciar una investigación interna.
Frente a este escenario, vecinos y dirigentes sociales de Curanilahue han comenzado a expresar públicamente su molestia y preocupación, acusando una pérdida de confianza en una institución que debiese garantizar seguridad y protección a la comunidad. Las reiteradas polémicas han instalado fuertes críticas hacia el actuar de la Cuarta Comisaría, exigiendo mayor transparencia, fiscalización y una profunda revisión interna que permita recuperar la credibilidad perdida.



